Vacunas para gatos: calendario
Qué vacunas necesita tu gato, cuándo ponerlas y qué cambia si sale a la calle o vive solo en interior.

Vacunas esenciales (core)
Según las guías de la WSAVA, todos los gatos, incluidos los que nunca salen de casa, deben recibir las vacunas esenciales frente a:
- Panleucopenia felina (parvovirus): muy contagiosa y a menudo mortal en gatitos.
- Calicivirus felino y herpesvirus felino tipo 1: causantes de la «gripe felina».
Las tres se administran juntas en la vacuna trivalente.
Vacunas no esenciales (según estilo de vida)
- Leucemia felina (FeLV): recomendada en gatitos y en gatos que salen o conviven con gatos de estado desconocido. Requiere test previo.
- Rabia: obligatoria en algunas regiones y para viajar entre países. Consulta la normativa local.
- Clamidiosis y otras: solo en situaciones concretas (criaderos, colectividades).
Calendario orientativo
| Edad | Vacuna |
|---|---|
| 8–9 semanas | Trivalente (1.ª dosis) |
| 12 semanas | Trivalente (2.ª dosis) + FeLV (1.ª, tras test negativo) |
| 16 semanas | Trivalente (3.ª dosis) + FeLV (2.ª) |
| 6–12 meses | Refuerzo trivalente |
| Adulto | Trivalente cada 1–3 años según riesgo; FeLV según estilo de vida; rabia según normativa |
Tu veterinario adaptará el calendario a la situación de tu gato y a la normativa de tu país.
Efectos secundarios
Es normal un poco de decaimiento o fiebre leve durante 24–48 horas. Acude al veterinario si aparecen vómitos, hinchazón facial, dificultad para respirar o un bulto en el punto de inyección que persista más de 3 semanas.
Preguntas frecuentes
¿Un gato que no sale de casa necesita vacunas?
Sí. La panleucopenia y los virus respiratorios pueden entrar en casa a través de ropa y calzado. Las vacunas esenciales se recomiendan para todos los gatos.
¿A qué edad se vacuna a un gatito?
La primera trivalente se pone a las 8–9 semanas, con refuerzos cada 3–4 semanas hasta las 16 semanas o más.
¿Cada cuánto hay que revacunar a un gato adulto?
Tras el refuerzo del primer año, la trivalente suele repetirse cada 1–3 años según el riesgo y el criterio veterinario.